Matriz de un “Proyecto de Desarrollo Rural”

1. Lineamientos conceptuales básicos

1. 1. Introducción
Mucho se ha hablado, y mucho se sigue hablando, de Desarrollo Rural en nuestro País. Numerosos, para no decir incontables proyectos en este tema han sido implementados, tanto del sector oficial como del sector privado. En muchos casos se hace un buen comienzo, y después… ¿Cuáles son las causas, de que no se tiene éxito, a veces solo con algunos participantes del proyecto, a veces con el proyecto entero? ¿Cuáles son las causas, de que la así llamada pobreza rural no diminuye en nuestro país, a pesar de todos los esfuerzos? ¿Por qué las ideas y los conocimientos que se quiere divulgar “no pegan”? ¿Será que el modelo de proyecto que implementamos no es el adecuado? ¿Será que los proyectos implementados contienen solo “nuestra visión”, y no la de ellos? - La tijera entre ricos y pobres se abre cada vez más en nuestro país. Esta situación es un caldo de cultivo muy fértil para ideas y movimientos extremistas, fomentando la lucha entre clases y perturbando y poniendo en peligro la paz social a nivel nacional. El descontento rural, con o sin causa justificada, es una bomba de tiempo. Estamos a tiempo para desactivarla.
Por parte de las Colonias Mennonitas del Paraguay hemos estado trabajando ya durante décadas en proyectos de desarrollo rural en las regiones de nuestro entorno geográfico, con aciertos y desaciertos. Están ahí los proyectos de la ASCIM con 13.000 pobladores indígenas en el Chaco Central, el proyecto COVESAP con 700 familias de pequeños productores (p.p.) alrededor de la Colonia Friesland, el proyecto COVEPA con 240 familias de p.p. alrededor de la Colonia Volendam, el proyecto YAPAY con 750 familias de p.p. al sur de la Colonia Menno y el proyecto COVE-PIRIZAL en la vecindad de la Colonia Neuland, con 100 familias de p.p. -
De esta práctica de años, con énfasis en los últimos 3 o 4, hemos aprendido varias lecciones y ganado positivas experiencias, las cuales queremos plasmar en esta “Matriz de un Proyecto de Desarrollo Rural”.


2. Los “16 Principios” para el éxito de un Proyecto de Desarrollo Rural

a) Enfoque integral
Cuando hablamos de Desarrollo Rural no podemos pensar solo en lo económico, por más importante que este aspecto sea. Es necesario enfocar la “problemática campesina”, si queremos usar este vocablo, en forma amplia e integral. El posible éxito de un mejoramiento económico, si se tiene la suerte de lograrlo, fácilmente sucumbe entre el montón de problemas en otras áreas. El mejoramiento económico puede y debe ser el carril sobre el cual se mueve el desarrollo integral, pero no hay que desatender las áreas de educación, formación y capacitación, organización comunitaria y cooperativa, asesoramiento en la producción, salud e infraestructura, como por ejemplo caminos, etc. Se cree en forma equivocada, que con más dinero todos los problemas y todas las necesidades se arreglan automáticamente. No es así. Es necesario elaborar un proyecto de desarrollo integral adaptado al grupo local, al estrato social, al departamento, o como sea el caso del respectivo proyecto de desarrollo.

b) Impulsar un Cambio de Mentalidad
La “pobreza rural en nuestro País es más un estado mental-cultural, que un estado físico-material”.
Suena fuerte, pero es así, por lo menos en muchos casos. Viendo las tierras fértiles de nuestra campaña, el clima bondadoso (a excepción del Chaco), el hecho de que quien más quien menos tiene o tiene acceso a unas cuantas hectáreas, o por lo menos una parcela, de tierra laborable, para cultivar para su mandioca, uno se pregunta, por qué la gente pasa hambre??? - Será que un paradigma histórico de dependencia de alguien rico, o del poderoso de turno, o del patrón o de quien sea, le impide al campesino trabajar con iniciativa propia para su desarrollo? ¿Será que él se halla, se siente bien, en esta situación, que no quiere cambiar, y que muchas veces siente como molestia nuestra insistencia para desligarlo de esta dependencia? ¿Cómo podemos romper este círculo vicioso de que: “uno no tiene porque es pobre, uno es pobre porque no puede, y uno no puede porque no tiene”? Respuesta: Educación, capacitación, hacerlo pensar para si mismo, etc.
Sea como fuere la situación, tenemos que lograr: que “el pobre que no puede”, se convierta en “persona con voluntad, capacidad y decisión de cambiar su destino”. Parafraseando el versículo bíblico” todo es posible al que cree”, podemos decir aquí, a la par de esta gran verdad bíblica: “Mucho es posible al que cree - en el sentido positivo de la palabra – en si mismo”. Con inteligencia, sabiduría y habilidad hay que animar y guiar al individuo a desligarse del caudillismo y de la dependencia del patrón o del político de turno, para convertirse en auténtico protagonista de su propio destino y bienestar. Sin esto, todos los proyectos de desarrollo rural son y serán parches, y en el mejor de los casos, lindos proyectos, que ayudan a pasarlo mejor durante un tiempo.

c) Planeamiento del proyecto en Células de Irradiación, y con participación activa de los beneficiarios del mismo
Hay que elaborar buenos planes para proyectos tan ambiciosos como lo son proyectos de mejoramiento del nivel de vida de un estrato social tan amplio, como lo es la población rural de nuestro país. El problema no se soluciona con la puesta a disposición de suficientes créditos baratos. En este planeamiento hay que pensar en base a células o polos de desarrollo, desde los cuales en sucesivas hondas expansivas se irradie el efecto positivo de desarrollo, y que sirvan como ejemplo y muestra para los vecinos, para querer ser incluidos en el desarrollo. No se puede pensar en forma sistémica, de querer implantar a nivel nacional un proyecto de desarrollo igual para todos. Aquí no se trata de sistemas y de masas, se trata de seres humanos, de comunidades con sus peculiaridades y necesidades propias, a las cuales hay que adaptar los proyectos. Lo que sí, hay que pensar en un sistema de polos de desarrollo interconectados entre si y adaptados a las necesidades y particularidades de las diferentes zonas geográficas, productivas y poblacionales del universo de pequeños productores en nuestro país.
Y otra cosa: En el planeamiento de los proyectos hay que involucrar, hasta el grado que sea posible, a los líderes comunitarios bien identificados, y no precisamente a los líderes de turno de las actuales organizaciones campesinas, cuyos fines y objetivos no siempre son transparentemente claros y positivos. Pero es indispensable involucrar en el planeamiento a los beneficiarios de los proyectos. Esto para que ellos se identifiquen cada vez más con el proyecto, que no hablen “del” sino ”de nuestro proyecto” y actúen acorde a este enfoque. Esto contribuirá al mencionado cambio de mentalidad.

d) Trabajar en base a la Iniciativa Propia y con el concepto de la Autogestión
Este punto está estrechamente ligado con el anterior. Hay que estructurar el proyecto de tal forma, que en grado creciente la iniciativa tiene que venir de ellos y que ellos hagan las cosas, para que aprendan a tener y sentir responsabilidad, y para que ellos mismos trabajen y forjen su desarrollo y su bienestar. Es preferible, aunque suene fuerte y contradictorio, arriesgar un desarrollo más lento y menos completo, a condición de que su iniciativa propia y la autogestión se desarrollen paralelamente, en vez de lograr metas más altas y más rápido bajo una dirección paternalista fuerte de afuera/arriba.
Este es un punto que necesita mucho conocimiento y mucha sabiduría por parte de los responsables del proyecto, para encontrar el punto de equilibrio entre los dos modelos de conducción. Aquí se trata del mencionado “cambio de mentalidad” en nuestros pobladores rurales, para guiarles a que ellos mismos quieran ser y sean los protagonistas de su propio desarrollo sano y duradero.

e) Cooperación del (o con el) sector privado local: Public-Privat Partnership
Mucho se ha hablado del modelo de cooperación público-privada. Si hay un área donde esta cooperación puede y debe funcionar, es aquí en el campo del desarrollo rural de nuestro país. Por qué?
Primero: El Estado es el responsable del desarrollo del país, y con énfasis también del desarrollo de los grupos menos favorecidos. El Estado tiene más fácilmente acceso a fuentes de financiamiento externo e interno para estos programas. Pero el Estado en persona de sus funcionarios es pasajero. Hoy son estos los funcionarios y responsables, mañana lo serán otros. Además el Estado y sus funcionarios no pueden estar presentes en toda parte y permanentemente.
Segundo: El sector privado mejor situado económicamente, llámense empresarios del sector financiero, industriales, grandes productores agrarios, ganaderos, cooperativas, comerciantes, empresarios de diversas áreas, etc. no está circunscrito a Asunción o a un marco geográfico específico dentro de nuestro país. Tampoco lo es el universo de pequeños productores de escasos recursos, y otras personas, muchos de ellos en estado de pobreza a pobreza extrema. Hay dos mundos, pero no separados geográficamente, sino estrechamente entremezclados y ligados entre si. ¿Quién más que el sector privado empresarial está, o por lo menos debería estar, interesado en que sus vecinos menos favorecidos también lleguen a un nivel de vida digno? Porque es demasiado, y si se quiere cruelmente cierto y serio el dicho, de que “una empresa exitosa no tiene futuro en un ambiente de miseria.” Desde estos dos puntos de vista (primero y segundo) nada más lógico que la búsqueda de una cooperación bajo el modelo de Public-Privat-Partnership, para lograr el objetivo común. ¿Cómo?

f) Sustento Logístico Local de los proyectos de desarrollo
Dentro del concepto del modelo de participación pública-privada, el planeamiento de la política general de desarrollo, la fijación y localización de las células o polos de desarrollo, la organización de los mismos, debe hacerse en forma conjunta. Para este efecto se podría crear un ente mixto con el nombre de Departamento de Desarrollo Rural (DDR). El financiamiento de los proyectos debería correr en gran parte a cargo del Estado, no excluyéndose una participación parcial del sector privado, quizás mayormente en forma de servicios y personal. La ejecución y conducción local de los proyectos debería situarse localmente, porque es importante crear y construir buena vecindad, fomentar el espíritu de solidaridad y apoyo entre los diferentes componentes de una comunidad. Este trabajo (dirigir los proyectos) el DDR puede encargar a cooperativas o, donde no las hay, crear grupos o clubes de empresarios con sensibilidad social, los cuales dirigen los proyectos bajo el asesoramiento técnico y acompañamiento del DDR.

g) Planeamiento de los Proyectos a largo plazo
Teniendo en cuenta lo expuesto hasta ahora (necesidad de cambio de mentalidad, desligar la dependencia, crear y fomentar la iniciativa propia y la autogestión, etc.) no se puede pensar en proyectos de corto plazo. La experiencia nos enseña que en esta clase de proyectos no hay que pensar solo en años, sino también en décadas. Lograr cambios en estructuras de pensamiento y en valores, o antivalores culturales, es un tema de largo alcance.

h) Absoluta Neutralidad político-partidaria y religiosa
Proyectos de esta naturaleza, ejercidos por el Gobierno, por el sector privado o en forma conjunta bajo el modelo de public-privat partnership, deben interesar- y preocuparse por el ser humano y el vecino en si, no por un actual o potencial correligionario político o religioso. De no ser así, se pondría seriamente en duda la motivación altruista para el proyecto y se arriesgaría el resultado exitoso. Esto debe ser un lineamiento básico incondicionado. Cualquier actividad o proselitismo político-partidario o religioso a realizarse con grupos poblacionales participantes en uno de estos proyectos, debe estar totalmente desligado y desenchufado de la organización y de los dirigentes del proyecto.

i) Enfoque de Cooperación y Apoyo, no tanto de ayuda
Esto fomentará la autoestima y la dignidad humana y acelerará el proceso de resolver el estigma y el complejo de dependencia del campesino. Facilitará además el involucramiento y la toma de responsabilidades por parte de los beneficiarios del proyecto. El fortalecimiento de la autoestima y de la confianza en si mismo, en sus fortalezas, en sus oportunidades y posibilidades, es un factor de suma importancia para un éxito en el largo plazo. Disminuirá además, y esto es muy importante también, el complejo de dador o donante generoso, y a veces un poco despectivo, del empresario o funcionario de Gobierno de turno, que ejecuta y dirige el proyecto. Fomentará en esta forma el sentimiento real de solidaridad que consiste, como muy bien dijo en una oportunidad el actual Presidente de la República, en compartir lo que se tiene, y no en dar lo que sobra.

j) Tema clave: Organización
Unión hace la fuerza, y desunión la debilidad. Aquí se trata de otra falencia endémica del campesinado paraguayo. Cada uno trabaja por si solo y es aprovechado y vapuleado en el real sentido de la palabra por comerciantes, macateros, usureros, etc. indefensamente en forma aislada e individual. Se debe comenzar con una forma muy sencilla de organización, los así llamados “comités de productores”, con una sencilla pero eficiente estructura administrativa, preferiblemente entre productores, que se conocen y se tienen el mayor grado posible de confianza. Así aprenden a trabajar en conjunto, a respetarse mutuamente, a cumplir deberes y gozar de derechos, a tomar responsabilidades, a apoyar a los demás y recibir apoyo, a criticar en forma constructiva, a administrar bienes e intereses comunes, a planear con metas de corto, mediano y largo plazo, a defender en forma conjunta sus derechos, y muchas otras cosas más. Los comités de productores, sabiamente guiados, pueden ser auténticas escuelas de formación democrática y cooperativa. La organización cooperativa es la meta final, en el mediano plazo, de este proceso de formación comunitaria en los comités de productores. No hay que apresurar este proceso. Los productores deben comprender, que la Cooperativa no es una institución mágica, que soluciona todos los problemas. Para crear una Cooperativa exitosa, deben haber aprobado con éxito el proceso de formación cooperativa, y deben haber aprendido las lecciones arriba mencionadas.

k) Capacitación y educación
No basta con dar créditos de producción, hay que capacitarlos para producir en forma eficiente. La falta de conocimientos e información adecuada y de capacitación en las diferentes áreas (no solo en el área de producción) dificulta y frena el desarrollo personal y comunitario de nuestros pequeños productores rurales. De ahí la necesidad de organizar un amplio programa de charlas y cursillos de capacitación. La temática, la presentación y el desarrollo de estos cursillos deben ser lo más sencillos y prácticos posibles. Preferiblemente deben ser presentados en guaraní, que es el idioma que llega a la mente y a los corazones de nuestros campesinos. Hay que “enseñar a pescar, no dar pescado.” La educación y divulgación de valores éticos cristianos es de fundamental importancia.

l) No regalar y subvencionar
“Proyecto” en el entendimiento campesino paraguayo a menudo es sinónimo de “flujo de plata dulce y gratis”. Esto crea mendicidad y dependencia. Puede haber casos aislados o situaciones extremas, donde se justifica también una donación, para salvar vidas, pero la premisa general debe ser no regalar, sino ganarse con su propio trabajo los bienes y beneficios deseados. Están a la vista las consecuencias nefastas de las condonaciones de deudas, por motivación política, a los pequeños productores en el así llamado “marzo paraguayo”. Hay que dar los financiamientos en las condiciones más ventajosas posibles, con los mejores plazos al alcance, hay que refinanciar si es absolutamente necesario, pero no hay que regalar, porque esto crea un paradigma negativo que se agranda como bola de nieve al rodar.
Bienes y beneficios ganados con su propio trabajo y esfuerzo dignifican al hombre; recibir regalos y limosnas, como forma de vida, lo denigra.

m) Créditos limitados y solidarios
Otro “complejo cultural” en nuestro país es, que todo tiene que ser a crédito: La preparación del suelo, la siembra, los insumos productivos, los cuidados culturales de los cultivos, la cosecha, la comercialización, la alimentación y la vida mientras tanto, todo a crédito. Por poco la devolución del crédito no es exigida también a crédito. Nadie calcula los enormes costos financieros que este “círculo vicioso del crédito” ocasiona. Al final de la venta de su cosecha a menudo no le sobra nada al productor, y la “tragedia a crédito” comienza de nuevo. El ahorro y la autofinanciación del proceso productivo son conceptos desconocidos.
Es un proceso educativo muy importante y no fácil, limitar los créditos a lo absolutamente imprescindible, y crear y fortalecer la responsabilidad solidaria del comité por los créditos. El comité recibe los créditos, los reparte y responde por ellos, no Juan Pueblo. Juan Pueblo responde ante el comité, cual es el garante por el crédito. El comité tendrá sus métodos y procedimientos, elaborados democráticamente dentro de su estructura administrativa, para hacer responder a Juan Pueblo por el crédito asumido y recibido bajo responsabilidad comunitaria. Esto es el mismo método y procedimiento practicado en nuestras Cooperativas.

n) “Buscar” a los pobladores en el lugar/nivel donde se encuentran, y desde esta plataforma iniciar un proceso de desarrollo. Y otra cosa: Ir al ritmo de ellos.

No tiene sentido caerles encima con las tecnologías y maquinarias más modernas y sofisticadas, cuando ellos aran con caballo. En todo caso enseñémosles la siembra directa con la matraca. No tiene sentido querer introducir en los cursillos de capacitación a las amas de casa los electrodomésticos más adelantados, cuando ellas hornean en el tatacuá y cocinan sobre el brasero. Enseñémosles, para comenzar, ricas y nutritivas recetas a hornear y cocinar con “su tecnología”. Después se cambiará. No tiene sentido presionar para que se desarrollen y aprendan más rápido, cuando no están preparados y no pueden captar los conocimientos en la velocidad que nosotros queremos. Hay que “buscarles” en el nivel cultural, tecnológico y económico donde están, para de ahí crear y facilitar estrategias para un desarrollo y un adelanto gradual y duradero/sostenible.

o) Dentro del asesoramiento a la producción no descuidar la Comercialización
Esto vale una mención especial. Sin desestimar la enorme importancia del mejoramiento y el aumento de la producción agropecuaria en los asentamientos campesinos, esta no tiene sentido – por lo menos en lo que a cultivos de renta se refiere – si no se puede venderla. De ahí la enorme importancia de organizarse, de en conjunto hacer volumen de producción y mejoramiento de calidad, y de buscar y asegurar mercados competitivos para lo producido. Cuantos ejemplos de producción de verduras, legumbres y otros productos hay, donde los pequeños productores producían con entusiasmo, y después la cosecha se pudría por falta de colocación en el mercado. Aquí hay que prevenir. El costo, y no solo financiero, es demasiado grande.

p) Reconocer y fomentar el Rol de la Mujer en la sociedad rural del Paraguay
Por más que muchos no lo quieran tener por cierto, por el machismo reinante en nuestro país, la sociedad paraguaya tiene en sus orígenes un alto grado de influencia matriarcal. Esta influencia de la mujer se ha conservado bastante notoriamente en las áreas rurales de nuestro país. Pero cuando de proyectos de desarrollo rural se habla, se piensa casi solo en la producción económica y en el estrato masculino de la población, cuando en verdad deberíamos pensar en un concepto global e integral de desarrollo humano.
De ahí, y también en aras a la igualdad entre hombre y mujer, la gran importancia de considerar a las mujeres como participantes influyentes y decisivos en la implementación de proyectos de desarrollo rural. Y esto no solo en cursos de capacitación especiales para su campo de acción prioritario (la casa, el hogar, la familia) sino también en charlas de capacitación cívica y técnica, para que conozcan y comprendan sus derechos, sus deberes, sus capacidades, sus posibilidades, y así puedan participar activamente en el desarrollo de sus comunidades.
Pero no queremos dejar de hacer un énfasis especial en el rol inherente a la mujer como tal, de ser esposa, madre, educadora de los hijos, administradora del hogar, y en muchos casos también de la economía familiar, compañera y mejor amiga del marido, consoladora y factor estabilizador en tiempos de crisis, transmisora por excelencia de los valores, etc. y etc. De ella, de su integridad, de su moral y de sus valores depende en gran parte la calidad y salud de la vida familiar. Capacitar y fomentarla en estas cualidades debe ser una alta prioridad en los proyectos de desarrollo rural, porque una comunidad y sociedad sana e integra se construye sobre familias sanas e íntegras. 

 

3. Objetivos y Metodología

3.1. Situación actual del país
En el Paraguay existen zonas muy carenciadas, que viven con un promedio de menos de 1 U$ por día. Durante los últimos años se consolidó en algunos grupos la visión, que existe una necesidad de ofrecer a estos grupos mejores posibilidades para un desarrollo más equilibrado. Las necesidades en estas zonas son las siguientes:

a. Administración propia
En el área de la administración propia se puede comprobar todavía grandes deficiencias. El individualismo y el egoísmo son más fuertes que el sentido de cooperación y responsabilidad referente a su respectiva comunidad. Generalmente se parte de que el gobierno central y local se tiene que responsabilizar de todas las actividades a realizarse en sus comunidades. En algunas partes se están formando comités de productores. En cada comité participan un promedio de diez miembros, es decir familias. Estos comités podrían formar con el correr de los años el fundamento para las Cooperativas.

b. Producción agropecuaria
La mayoría de los ingresos de los grupos campesinos provienen de la producción agropecuaria. Las principales barreras para el pequeño productor son el monocultivo implementado ya desde varias décadas, métodos de producción no rentables, suelos muy pobres, rendimientos bajos, precios inestables y a base de estas circunstancias, poca motivación e iniciativa propia. A causa de la crisis a nivel nacional, el pequeño productor en muchos casos ya no dispone de créditos. Los pocos créditos disponibles tienen intereses muy altos y de esta manera el productor no tiene posibilidades de obtener alguna ganancia. El faltante asesoramiento técnico es otro problema para el pequeño agricultor. Los suelos se empobrecen cada vez más y consecuentemente los productores, en el mejor de los casos, pueden sacar anualmente una pequeña ganancia con su producción agropecuaria. El monocultivo, es decir la falta de un sistema de rotación de cultivos, no aporta para un mejoramiento de la situación. Por la pequeña superficie de producción debe aumentar indiscutiblemente la productividad del emprendimiento. Si no se corrige el sistema productivo, el empobrecimiento galopante de la población es inevitable para el futuro.

c. Comercialización
La comercialización es uno de los problemas más resaltantes de los pequeños agricultores en el interior del país. Como dentro de la comunidad no existen estructuras administrativas, la comercialización en forma conjunta es casi imposible. Los intermediarios dentro del sistema de comercialización existente tienen el mayor aprovechamiento de esta actividad. Los compradores ambulantes adquieren la producción agropecuaria por un precio muy bajo y los productores no tienen posibilidades de exigir mejores precios. En algunos casos estos intermediarios ya han financiado en parte la siembra y el seguimiento de las plantas. La causa de esta situación es la falta de capacidad de una administración propia y que entre sí no tienen confianza. Esto crea grandes deficiencias dentro de la producción agropecuaria.

d. Caminos
El estado paraguayo, las gobernaciones o las comunas tendrían que responsabilizarse por el mantenimiento de los caminos dentro de las comunidades en la zona rural. Pero no están disponibles los recursos necesarios, ni la capacidad organizativa, para mantener los caminos más importantes. Lógicamente tampoco los habitantes de la respectiva zona tienen los medios necesarios para mantener los caminos con recursos propios. Por las constantes lluvias y un mantenimiento deficiente y poco profesional, los caminos se encuentran generalmente en un pésimo estado y no son transitables. A pesar de que en la mayoría de los casos solamente lo necesitan los carros, motos y bicicletas, toda comunidad con buenos caminos hace una impresión diferente. Una comunidad con malos caminos tiene la imagen de subdesarrollo.

e. Educación
Por la falta de iniciativa propia generalmente no se dan cursos para productores, amas de casa, jóvenes, etc. en estas comunidades. En algunos casos, el Ministerio de Agricultura y Ganadería y algunas instituciones privadas se responsabilizan para organizar algunos cursos de capacitación. Pero una actualización constante y el respectivo seguimiento de los contenidos aprendidos no son llevados a cabo. Muy necesarios son también los cursos para los futuros líderes. También la Educación Escolar Básica se caracteriza en casi todas las comunidades rurales por muchas deficiencias. El sector oficial tiene dificultades para cubrir las necesidades del sector educativo en estas zonas rurales. Tampoco los docentes tienen muchas veces las posibilidades de actualizarse debidamente, para mejorar el nivel de la educación. Considerando que la educación puede establecer el fundamento para mejorar el nivel de vida de los pobladores, se tiene que invertir todavía mucho para provocar un cambio radical en este sentido.

Hablando de la problemática rural hay que subrayar, como ya lo hiciéramos en un párrafo anterior, el rol importante de la mujer en el tema de desarrollo, y la consecuente necesidad de su capacitación. Hay que elaborar todo un programa especial de capacitación para las mujeres amas de casa, el cual –a más de su participación en las charlas técnicas y cívicas del proyecto- debe incluir temas que conciernen al rol específico de la mujer como “esposa, madre, educadora de los hijos, administradora del hogar, y en muchos casos también de la economía familiar, compañera y mejor amiga del marido, consoladora y factor estabilizador en tiempos de crisis, transmisora por excelencia de los valores, etc. y etc. De ella, de su integridad, de su moral y de sus valores depende en gran parte la calidad y salud de la vida familiar. Capacitar y fomentarlas en estas cualidades debe ser una alta prioridad en los proyectos de desarrollo rural, porque una comunidad y sociedad sana e integra se construye sobre familias sanas e íntegras.”
Esta capacitación de las mujeres debe incluir, entre otros, temas como: preparación de comidas, valor nutritivo de los diferentes alimentos, costura, huerta familiar, educación familiar y matrimonial, planificación familiar, salud preventiva, administración del hogar, administración de la economía familiar, formación y transmisión de valores, educación comunitaria, pequeña empresa familiar (Pymes), etc.

f. Salud
A base de la situación descrita más arriba, ya no es necesario describir en detalles las necesidades en el área de salud. En muchas comunidades no funciona ni un pequeño centro de salud. Muchas veces las consultas médicas se realizan en casas privadas. Las campañas de vacunación son realizadas, pero sin mucho control. Fomentar la salud preventiva es muy necesario para el futuro.


3.2. Objetivos generales

  1. El principal objetivo del proyecto es, crear las posibilidades de un nivel de vida digno para los habitantes de las comunidades rurales, a base de un fundamento sostenible.
  2. El mejoramiento del nivel de vida se tiene que basar en el fomento de la autogestión y la iniciativa propia de parte de todos los participantes.
  3. Una mayor identificación con su propia comunidad es de fundamental importancia.
  4. Slogan: „Vida digna para mi vecino“

3.3. Metodología – S.I.E.M.

El objetivo del proyecto es el mejoramiento del nivel de vida de los participantes. Pero el mayor desafío del trabajo consiste en la metodología, que se va implementar para alcanzar los objetivos propuestos. Como ya fue descrito, se procura evitar métodos, que crean dependencia. También por este motivo, en lo posible no se entrega dinero en efectivo, no se regala nada durante el desarrollo del proyecto. En primer lugar se quiere fomentar la iniciativa propia y la autogestión. El mejoramiento del nivel de vida exige una metodología integral, porque en todas las áreas de acción existen muchas necesidades.
El sistema de trabajo en la etapa inicial del proyecto se basa en seis columnas: Administración propia, producción agropecuaria, comercialización, caminos, educación, salud. Para una siguiente etapa de los proyectos la metodología es ampliada, a base de las mismas columnas, y se llama “Sistema Integral con Enfoque Múltiple”. (S.I.E.M.). El sistema integral con las seis áreas de acción puede ser ampliada en esta segunda etapa con nuevos enfoques. En el área de administración propia se puede dar énfasis a la seguridad y la fundación de Precooperativas, en la producción agropecuaria a la reforestación, limpieza de montes, apicultura, piscicultura y producción láctea, en la comercialización a la exportación y ferias agropecuarias, en el área de los caminos a nuevos caminos, en la educación con más cursos de capacitación para los futuros líderes, jóvenes y amas de casa, y en la salud a los promotores de salud y la planificación familiar. La ventaja de la metodología S.I.E.M. es, que los enfoques a base de las seis columnas pueden ser ampliadas constantemente según las necesidades existentes. De fundamental importancia en este sentido es la sostenibilidad del proyecto en el largo plazo.


4. Plan de Acción en las seis columnas del Proyecto

a. Administración propia

  1. Estabilización de los comités existentes
  2. Fundación de nuevos comités
  3. Transferencia de diferentes responsabilidades a los comités
  4. Fomentar la seguridad local a base de la iniciativa propia
  5. Fundar pre-cooperativas y después cooperativas

b. Producción agropecuaria

  1. Aumentar la superficie de la producción agropecuaria
  2. Aumentar la productividad de la producción agropecuaria
  3. Fomentar cultivos tradicionales para el autoconsumo
  4. Fomentar la diversificación equilibrada de la producción agropecuaria
  5. Fomentar nuevas técnicas de producción
    Otorgar créditos si es necesario
  6. Fomentar la apicultura, piscicultura y producción de leche
  7. Fomentar la reforestación
  8. Asesoramiento y acompañamiento constante

c. Comercialización

  1. Estabilizar sistemas de comercialización existentes exitosos
  2. Buscar nuevas posibilidades de comercialización a nivel local e internacional
  3. Concienciar a los productores de las ventajas de una comercialización conjunta

d. Caminos

  1. Mantener los caminos existentes
  2. Limpiar los costados de los caminos
  3. Mejorar la canalización
  4. Construcción de nuevos puentes
  5. Construir nuevos caminos si es necesario

e. Educación

  1. Llevar a cabo cursos para los productores
  2. Llevar a cabo cursos para las amas de casa
  3. Llevar a cabo actividades para los jóvenes
  4. Llevar a cabo cursos para los futuros líderes de las comunidades
  5. Mejoramiento de la Educación Escolar Básica
  6. Llevar a cabo cursos para los docentes

f. Salud

  1. Llevar a cabo consultas médicas para los necesitados
  2. Llevar a cabo campañas de vacunación
  3. Fomentar la salud preventiva
  4. Fomentar la planificación familiar
  5. Capacitar promotores de salud para cada comunidad


6. Un borrador de Plan Estratégico – Pasos a seguir

  • Creación del Departamento de Desarrollo Rural Integral - DDRI
  • Estudiar, aceptar o modificar el presente Proyecto de Desarrollo Rural y completarlo, o en su caso elaborar un proyecto nuevo.
  • Identificar a base de censos existentes los lugares estratégicos para la instalación de polos/células de desarrollo. En el año uno no más de 10.
  • Asegurar y planear el financiamiento de los proyectos
  • Identificar a instituciones formadas, o identificar y formar grupos de líderes empresariales de la sociedad civil en los lugares definidos, que puedan y quieran implementar los proyectos.
  • Identificar a auténticos líderes campesinos de las respectivas zonas, que puedan participar en los planeamientos y en la implementación de los proyectos.
  • Capacitar a los líderes empresariales y a los líderes campesinos en la filosofía y metodología de los proyectos.
  • Implementar los proyectos pilotos en los lugares definidos
  • Hacer un planeamiento estratégico para la ampliación de las actividades de los proyectos en “hondas expansivas”, para cubrir en la brevedad posible las zonas más necesitadas del país.
  • Elaborar el Plan Nacional de Desarrollo Rural


Heinrich Dyck / Hans Theodor Regier


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